Shango, el dios de la tormenta castiga a los ladrones.

Shango o Chango, castiga a los ladrones.

Los dioses como Shango o Chango también son guardianes de la justicia y pueden desenmascarar a los delincuentes (magia mortal, adúlteros, ladrones o perjuros), enviándoles la enfermedad o en casos de reincidencia incluso la muerte, o provocando conflictos o “tiempo tormentoso”. El trueno, que los yoruba personifican en el dios Ara, paradójicamente es considerado con frecuencia sólo como un anuncio del rayo, y su rumor como inofensivo; tal y como dicen los mosi: “todavía no ha caído ningún árbol a causa del trueno”.

Shango, el dios de la tormenta castiga a los ladrones.
Tradición oral la forma de enseñanza en los Cabildos.

Más temido es el rayo “que le acompaña”, que como “daga de la lluvia” se convierte en un arma mortal. En él se manifiesta toda la violencia del cielo o de otro dios poderoso, que de esta forma, mediante “la peor de las muertes”, castiga a todos los que por ejemplo robaron cereales de los silos o frutas del árbol de otro. La muerte por un rayo se considera como castigo para el robo y el perjurio. Es necesario que previamente el afectado, según el orden social, se dirija a los ancianos del poblado o a un determinado sacerdote, que están en posesión de los “medios” correctos para provocar el rayo justiciero. Cada uno conoce con exactitud su objetivo: el rayo alcanza a los culpables, los “marca con fuego” en el sentido estricto de la expresión y de esta manera hace público su delito.

A veces, incluso puede recuperar el objeto robado, si se encuentra sobre el cadáver carbonizado. Esta forma vergonzosa de perder la vida ocupa un lugar preponderante entre las “peores maneras de morir”, ya que los restos de un “ajusticiado” por un rayo irradian peligrosas energías que ponen en peligro a todos quienes lo rodean. Sólo los especialistas, es decir, todos los que son capaces de provocar los rayos, poseen la necesaria “vacuna” que les permite acercarse sin peligro al cadáver y, sin ningún ritual, enterrarlo. También se cree que sus posesiones están infectadas, por lo que antiguamente se las llevaban al citado especialista.

Chango o Shango
Chango, el dios de la tormenta castiga a los ladrones.

En las sociedades con unas creencias politeístas como por ejemplo el caso de los yoruba, los fon y los ewe, los “dioses del rayo” y sus sociedades de culto tienen una posición muy alta en la jerarquía. El rey del rayo de los ewe, Xeviesó (Heviéso), originariamente un dios de la ciudad de Xevié (situada a medio camino entre Alada y Ouidah, en el antiguo Dahomey), disfruta de un gran poder y tiene muchos seguidores. Cuando truena, indica la necesidad de que los creyentes vayan a él, y los anima a bailar. Es considerado el “dueño” del cielo y el juez supremo. De hecho es un dios de fertilidad; la lluvia, purificadora y fuente de vida, es considerada como su semen. Sin embargo, también puede enviar un fuego abrasador, matar hombres cuando se enfada y destruir sus casas.

Comentarios

  1. Amanda Castro 23/09/2016 at 11:35

    Gracias, maravillosa aclaración, pq hay mucha confusión por tantas cosas banales que muchos neófitos dicen y gracias a el nfumo Ralph Alpizar estamos aclarando todo para que se realicen como nzambi lo creo gracias.

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