Regla de Palo Monte: sus raíces africanas.

Regla de Palo Monte: sus raíces africanas.

El sistema de creencias de todos los grupos etnolingüísticas que habitan el África centro-meridional —aquí se incluyen las etnias occidentales y orientales de la zona antes descrita—, que fueron en mayor o menor medida el aporte fundamental a la cristalización de la Regla de Palo Monte en Cuba, tiene como fundamento el culto a entidades espirituales, quienes actúan para su proyección litúrgica sobre los tres planos vivenciales en que se mueve el muntu u hombre africano: la comunidad, la familia y la periferia. Esto es un aspecto fundamental a tener en cuenta, cuando analizamos el sistema de creencias de la Regla de Palo Monte ya que en Cuba obviamente este aspecto sufrió una profunda transformación.

En la primera esfera aparece el conjunto de tribus, clanes o confederación tribal agrupados en torno al espíritu del fundador de la etnia, quien vela por el bienestar de su pueblo como un todo. Aspecto que fue limitado en Cuba al fundador del linaje religioso. De aquí la importancia de conocer el origen del muna-nsó al que se pertenece.

Regla de Palo Monte: sus raíces africanas.

La Regla de Palo Monte constituye una práctica religiosa sincrética, algunos de cuyos elementos tuvieron su origen en el África. Específicamente del territorio de los actuales países: República Popular del Congo, Zaire, Angola y, en menor medida, de Mozambique, fueron arrancados por la trata esclavista miles de africanos pertenecientes a diferentes etnias: bangola, bangunga, bacongo, babali, basundi. benjela, basongo, batembo, bambona, basoso, bambala. mayaca, mayombe, cabenda, entótera, makwa. etc. Traídos a Cuba, fueron obligados a laborar en las plantaciones azucareras o como esclavos domésticos en las casas de los hacendados españoles y criollos. Toda su cultura, y entre ella el sistema de creencias, sufre un proceso de transculturación al sincretizarse con los componentes de la cultura hispánica dominante en la Isla y con las costumbres y credos de otros grupos etnolingüísticos africanos, que también vinieron a Cuba en condición de esclavos: entre ellos, los yoruba y los carabalí.

Muchos esclavos —sobre todo, quienes procedían del Congo y entraron en Cuba con fecha posterior a 1500— habían empezado a incorporar a sus credos elementos de la cultura lusitana. Tal es así que el 13 de mayo de 1491 el rey del Congo Nzinga a Nkuwu recibía el bautizo cristiano, y en honor al rey de Portugal, le fue impuesto el nombre de Jóao. A partir de esta fecha, las misiones cristianas realizan una fuerte campaña evangelizadora, alfabetizan a los bautizados y en la Biblia traducida al kikongo el nombre de Dios es trascrito por el de Nzambi, un legendario hacedor de lluvia, quien, por obra y gracia de los religiosos portugueses, devendrá la supuesta deidad monoteísta de los congos.

Comentarios

  1. Amanda Castro 08/01/2017 at 20:34

    Buenas tardes, si a todos los africanos se les hubiera respetado sus sistema de amar a nsambi y a sus deidades, jamas se hubiera perdido tanta información de sus creencias, gracias que esta el nfumo Ralph Alpizar, y nos ha compartido todo lo investigado para los religiosos que podamos respetar lo trasmitido y no se pierda la verdad sobre el palo monte o mayombe y deje de haber tanto neófito, que se creen las energías en la tierra y solo les interesa llenar sus arcas pero no les gusta que sus ahijados aprendan, y enseñar con humildad y solo la verdad, maravillosa realidad africana.

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