¿Qué esta pasando con nuestro Folkloré?

El hombre moderno equipara sus tradiciones más antiguas con los requerimientos del desarrollo social del mundo que le ha tocado vivir, oponiéndose a la cultura equivocada, falseada, confusa, aberrante, que producen algunos medios de difusión, en sociedades con características diferentes a las nuestras. A este fenómeno se le denomina Neo folkloré.

En la religión es donde a mi juicio este fenómeno se manifiesta en su propio medio. Es decir, existe un folklore histórico, un folklore anterior y evidentemente un folklore nuevo o neofolklore que se aprecia en adaptaciones creadas por el pueblo que responden a necesidades sociales y económicas y que a su vez estas transformaciones han sido asimiladas por parte de sus creadores como suyas manteniendo la fidelidad de la tradición. Estas nuevas expresiones son formas no tradicionales de rendirle culto a nuestras divinidades de origen Yoruba y que sin embargo han ganado gran popularidad y se ha desarrollado esa expresión cultural cubana en forma espontánea, colectiva, no institucionalizada y popular; ejemplo de ello:

  • Cajones de muerto.
  • Violines para Osún y Yemayá.
  • Velorios de Santos Populares.

La tumba francesa y José LaFayette
La tumba francesa y José LaFayette

En los cajones para muertos vemos el caso de los cajones que son instrumentos característicos de la “rumba” antigua y con estos cajones se le canta cantos de palo, himnos espiritualistas a los espíritus congos y a otros espíritus luaces, a los cuales se le rinde culto en determinados medios urbanos de nuestro país.

En los violines podemos ver como se le toca a Osún y Yemayá la música tradicional Yoruba o canciones modernas interpretadas por violines que no tienen nada que ver con la tradición ortodoxa Yoruba de los tambores Batá, Chequeré, de los Bembé o de los tambores Ewagdo o Iyesa.

En los velorios de santos populares se ponen discos y casetes de músicos de santerías o de palos grabados por artistas de renombre nacional o internacional y vemos como un elemento de la tecnología moderna es reducido a un medio totalmente popular, espontáneo, éste es un elemento de cómo la cultura popular no se mantiene aislada del desarrollo general de la cultura nacional.

A estos cambios y transformaciones se refiere Isabel Aretz cuando plantea:

“…Lo que se ha dado en denominar Neofolklore, propio de la era moderna y emparentado por la necesidad del hombre de expresarse por sí mismo… Es en las relaciones del folklore con el mundo moderno donde vuelve a adquirir vida y se recrea para seguir sirviendo de vínculo social expresivo y cohasionante.”

Como dijera Martínez Furé:

“Yo lo califico a ellos como depredadores del patrimonio popular tradicional cubano.”

 

2 comentarios de “¿Qué esta pasando con nuestro Folkloré?”

  1. Esta realidad se ha generado en todo el continente, la influencia de este termino o concepto en cada uno de nuestros paises es una influencia que va transformando muchas costumbres tradicionales e inclusive incide en gran parte de la cultura. Es importante poner atención a este tema tan interesante, dado el impacto que se desarrolla para las futuras generaciones, especialmente el conocimiento de los origenes de la cultura mágico religiosa.

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