Los Mpungu del Mayombe Cubano

Los nganguleros consideran que cualquier desgracia puede ser un castigo de los mpungu; y a pesar de ello, consideran a los santos congos como espíritus superiores que les protegen, les advierten de los peligros, les indican los remedios contra las enfermedades y combaten en su lugar cuando se presentan las dificultades. Sin embargo, la protección de los mpungu implica, como contrapartida para el ngangulero, la obligación de ofrendas regulares y de sacrificios rituales de animales, el cumplimiento de ciertos ritos y de cierto número de tabúes. Toda negligencia por parte del ngangulero puede suscitar la retirada de los espíritus, y entonces las desgracias se abaten contra él transformándole en presa fácil de los hechizos maléficos, o bien de provocar la venganza efectiva de los propios espíritus.

Emerardo Herrera señala:

“Cuando una persona es castigada por un mpungu, se convierte en una persona con un comportamiento muy agresivo, excitado y locuaz; se encuentra como atacado por una locura sobrenatural”.

Los Mpungu del Mayombe CubanoLos nganguleros dicen que un individuo está “preso” de un”mpungu, cuando es objeto del castigo de dicho mpungu y tiene un comportamiento de “locura sobrenatural, tal como dice Herrera. En ocasiones, el propio mpungu expone al individuo a la burla pública, y en otras ocasiones, arruina sus negocios, dejándole en la miseria.

Conviene señalar que tan sólo el “taita-nganga” y la “mama-nganga” pueden encontrar la naturaleza exacta de la ofensa cometida al mpungu en cuestión, y reubicar al individuo bajo su protección. En ocasiones, puede ocurrir que el mismo mpungu reclame un culto y se anuncie en el sueño, o bajo formas simbólicas, o bien por boca de médiums en estado de “posesión” mística. La susceptibilidad de los mpungu es tal, que cualquier resistencia que se oponga a servirles, según los nganguleros, se castiga muy duramente[1].

Aunque los castigos que los mpungu infligen a sus fieles negligentes pueden ser muy variados, los nganguleros consideran que existen castigos muy característicos entre los mpungu y que son aplicados a aquellos fieles que han cometido faltas muy graves hacia ellos. De este modo, podrían exponerse los siguientes ejemplos basándome en la Regla Briyumba Congo:

  • Nsasi-Nsasi castiga a sus “hijos” (aquellos que le tienen como “ángel de la guarda”) con la locura, conduciéndoles a una muerte trágica que puede ser mediante la horca o el morir quemados por el fuego; y también les castiga con la esterilidad o impotencia sexual. Estos castigos son muy comprensivos si se tiene en cuenta que a Nsasi-Nsasi se le atribuye el dominio sobre el fuego y rige además la sexualidad masculina; por otra parte, algunos “kutuguango” (narraciones tradicionales) narran como este “mpungu” castiga a sus “hijos” enloqueciendo los y llevándolos al suicidio[2].
  • Mama-Kéngue castiga a sus “hijosʺ con fuertes y constantes dolores de cabeza y con traumatismos cerebrales; ya que este mpungu rige la cabeza y todas las actividades intelectuales del individuo.
  • Tá Kañeñe castiga a sus “hijos” mediante enfermedades de la piel (especialmente la lepra), enfermedades venéreas y parálisis. Esto se entiende si se tiene en cuenta que Tá Kañeñe suele ser representado como un anciano leproso que camina apoyado en dos muletas. Por otra parte, este “mpungu” rige todas las enfermedades y las curaciones.
  • Madre de Agua castiga a sus “hijos” ahogándolos en el mar, o bien precipitándolos hacia algún abismo. Conviene recordar que Madre de Agua rige los mares y los océanos, y también las profundidades.
  • Zarabanda castiga a sus “hijos” con una muerte (muchas veces violenta) en la que interviene algún objeto de hierro o acero. Por ejemplo, un accidente de automóvil o de ferrocarril, un disparo de revólver accidental (o provocado), una herida de arma blanca, o simplemente una operación quirúrgica. Zarabanda es el mpungu congo que domina sobre el hierro y el acero, que le pertenecen. La muerte violenta viene justificada por la creencia de que este “mpungu” es muy violento cuando está irritado.
  • Chola-Nwengue castiga a sus “hijos” con la miseria económica y la soledad afectiva; ya que este mpungu rige en cierto modo la riqueza (representada por el oro, que le pertenece) y sobre el amor en particular.

Los Mpungu del Mayombe CubanoEl mpungu protege al ngangulero, pero a cambio le exige unas obligaciones; y si no cumple con sus obligaciones, el mpungu le castigará hasta que cambie su actitud; y para ello utilizará diversos castigos como medidas de presión. Partiendo de esta idea esencial, Emilio Jáuregui indica lo siguiente:

“Mi “yaya”, la vieja Má Clotilde Villanueva, luz y progreso para su espíritu, con razón siempre decía que ni existen santos ni espíritus que sean completamente buenos y benéficos, o bien malvados y maléficos. No señor. Todo depende, claro está, del comportamiento del ngangulero…”.

[1] En la interpretación de las “letras” o “marcasʺ se refleja como es muy frecuente la lucha o el enfrentamiento entre un individuo y un “mpungu” (generalmente su “ángel de la guarda”), lo cual es la causa de los males por los que está pasando como castigo de dicho mpungu; y por ello, como acto de desagravio previo a la reconciliación, el individuo debe de hacer “rogación” a dicho “mpungu” agraviado.

[2]recuerdo como un famoso “taita-nganga” matancero llamado Tá Pedro Guillén, fue advertido por Nsasi-Nsasi a través de una “posesión” de que si continuaba maltratando a sus hijos jimaguas (mellizos), le costaría la vida, su apartamento ardió precisamente por una vela que le había encendido a su “nganga” de Nsasi-Nsasi. Este incendio fue interpretado como el castigo que había anunciado el propio Nsasi-Nsasi en la “posesión”. Todos los nganguleros han relatado castigos que los “mpungu” imparten a sus “hijos” negligentes.

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