ndinga La palabra de un "mpungu" es diferente a la de otro "mpungu"

Ndinga de un “mpungu” es diferente a la de otro.

Bernardino Rojas, hablando sobre la fuerza “ndinga”, declaró:

“De no existir la fuerza de la palabra, todas las fuerzas estarían rígidas, no habría creación, ni transformación alguna, ni tampoco vida”.

 Todos los nganguleros que han sido consultados, coinciden al asegurar que la palabra de un “mpungu” es diferente a la de otro “mpungu”, y que esto ocurre también en los espíritus difuntos y en los seres humanos.

Vandama explica:

 “Palabra e inteligencia son dos fuerzas que están interrelacionadas. Ambas fuerzas son las que proporcionan el poder. Un ser que posea ambas fuerzas, y que estén muy desarrolladas o acrecentadas, dominará siempre a aquellos seres que también las tengan, pero más disminuidas. ¿Entendido? De este modo, claro está, puede darse el caso de un hombre muy poderoso que domine a ciertos espíritus; o también, que éstos le dominen si su poder es mayor”.

La palabra de un "mpungu" es diferente a la de otro "mpungu"
La palabra de un “mpungu” es diferente a la de otro “mpungu”

Rolando Rabelo ha señalado que existe un proverbio congo que dice: “Buririkó ndiata lusina” (trad. nada existe que carezca de nombre). Este proverbio congo viene a confirmar los testimonios de muchos nganguleros que han manifestado la creencia de que la imposición del nombre, la expresión, crea lo nombrado.

Todo nombramiento es conjuración, es un acto creador. Aquello que es inimaginable es irreal; no obstante, todo pensamiento humano se convierte en realidad en cuanto es pronunciado. Esto se debe a que la palabra mantiene en marcha el curso de las fuerzas y las altera, las transforma; y precisamente debido a que la palabra tiene dicho poder, toda palabra es eficaz y tiene un carácter obligatorio. En el Palo Monte Mayombe, no existen las palabras “inofensivas” o “incomprometedoras”. Toda palabra tiene sus consecuencias y de ahí que la palabra obligue al ser que la posea y le hace responsable de su empleo.

El poder, la responsabilidad, la obligatoriedad de la palabra y la conciencia de que sólo la palabra altera al mundo, son rasgos característicos de este sistema religioso afrocubano.

El propósito de la locución religiosa, el lenguaje ritual, es el establecer una comunicación con lo sobrenatural para propiciarlo, ya sea para merecer su auxilio mediante el halago, como para dominarlo con la fuerza mística de la palabra, o bien para increparlo y hacer que varíe de actitud.

Del libro: EL LENGUAJE RITUAL  EN EL  PALO MONTE MAYOMBE

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