El hábitat del Nkisi.

El hábitat del Nkisi.

Muy tempranamente el hábitat del Nkisi en Cuba que los primeros bakongo consagraron, fueron: Ceibas, Jagüey, Palmas, Framboyanes, ríos, lagunas y grandes espacios naturales etc., haciendo exactamente lo mismo que por tradición conocían y no fue hasta el surgimiento de la nganga (prenda o fundamento criollo sustituto del nkisi) tal y como la conocemos hoy día, convertida en cazuela, ya sea de hierro o barro, que esta formulación del hábitat del Nkisi cayó en desuso, parcialmente.

El hábitat del Nkisi.
El hábitat del Nkisi.

Aunque, es bien sabido que sobre todo en la periferia de La Habana, y sobre todo en las zonas rurales de la isla, en los nsó-nganga más antiguos, nunca falta un árbol sagrado en el patio, pero definitivamente esta práctica es casi inexistente hoy día. De aquí parte la idea de que la nganga afrocubana no puede vivir dentro de las casa, sino que tiene que estar en contacto con la tierra, principio fundamental del culto bakisi, la armonía y conexión de las espiritualidades de la tierra (Bakinda).

También la tierra “adsorbe las vibraciones” de las fuerzas numen que el Tata-nkisi o la Yaya-nkisi trabajan y que le pueden ser adversas. Y por último fue por necesidad y no por obligación, que la nganga afrocubana término estando dentro de nuestros apartamentos o casa, seguramente hubiese preferido quedarse a la sombra de  un mango centenario, que encaramada a un 5° piso.

Pongamos ejemplos del hábitat del Nkisi que en el Kongo esta o estaban en entornos naturales:

VUÁ-LUSANGA: En la aldea de Kakata. Este Nkisi vivía en un árbol de nombre Nunga-Nsende que se encontraba en un pequeño bosque junto a la casa del Soba (jefe administrativo y político dentro de la estructura bakongo). Allí se encontraba también otro Nkisi de nombre KlUNGU-MPATI quien tenía su habitad en dos árboles que crecían entrelazados  como si de un hombre y una mujer se tratasen.

KIVUMA: Era el Nkisi del pueblo de Lusiese. Su habitad era un piedra que se encontraba en un bosque cercano a la aldea y decían de él que era “un pedazo de estrella caída del cielo en un día de tormenta”. Quizás un meteorito!!! Pero en todo caso una piedra.

TULA-KITUNZI: El hábitat del nkisi en una Baobab (La Ceiba cubana) junto al lago del mismo nombre, este Baobab estaba pintada de rojo, blanco y amarillo.

NKULU: El hábitat del Nkisi era un pequeño río de nombre NKULU MUANA NTELA (lo que significa Nkulu, hijo de Ntela).

MBUKU: Nkisi de la aldea de Kinguinguili. Residía en un árbol de Mafuma que se encontraba en medio de un pequeño bosque. Estaba pintado, hasta la altura de un hombre, con colores rojo y blanco. Las mujeres no se le podían acercar y eran los hombres quien mantenía limpio el sitio.

NHOKO-NDOMBE: el Nkisi de Banda-Sanvi, tenía su hábitat en el árbol de nombre MBULU (Árbol del Pan) en el medio de un pequeño bosque.

Hasta aquí, esta pequeña muestra es suficiente para entender que en la mayoría de los casos los bakisi, habita en arboles y piedras donde la intervención del hombre no se ha hecho patente, él solo actúa para “atrapar” la espiritualidad de Nkisi, nombrarlo, y darle culto con ofrendas.

No olvides leer: Lusunzi el nkisi de la metamorfosis.

Comentarios

  1. amanda castro 19/04/2017 at 05:21

    Este tema me deja pensativa, mi ganga la tengo con plantas diferentes , mataris y palos diversos fuertes, ya que vivo en alto y se que debe estar en tierra, como le hacemos si vivimos en apto, me responde peso se que en tierra y al pie de un árbol fuerte funciona mejor, ya llegara el momento.

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