Guerra de brujos o guerra de hechicería

Ricardo O’Farrill ha manifestado que “cuando yo vira cara, yo mira pá tí na má” se trata de una expresión ritual muy común en los mambos de puya de los nganguleros:

“Cuando un ngangulero se enfrenta a otro por medio de la hechicería, que es lo que se llama guerra de brujos o “guerra de hechicería”, puede decirse por ejemplo: “cuando yo vira cara, yo mira pá tí na má”. Esto significa que aunque el ngangulero esté muy lejos, a muchos kilómetros de distancia, seguirá observando a su enemigo mediante su clarividencia y los poderes de su “nganga”. El “nfumbe”, o sea, el muerto de la “nganga”, le tendrá siempre al tanto de dónde se encuentra y de cada uno de sus movimientos. Está siempre alerta y vigila a su enemigo constantemente, no le perdona ni se fía”.

Guerra de brujos o guerra de hechiceríaGuerra de brujos o guerra de hechiceríaEsta expresión ritual ha sido explicada de este modo por O’Farrill, y se repite continuamente en este mambo de puya con toda intencionalidad para excitar al “gallo” (el “taita nganga”, en este caso, O’Farrill), y también al espíritu de la “nganga”.

Finalmente, el “gallo” se dirige al espíritu y le dice: “¡presta atención al mambo!, si en algún momento yo muriera, todas las fuerzas de mi “nganga” continuarían (se entiende, la “guerra”) lo que escuchas en el mambo”[1].

Tan sólo en una ocasión, pudo presenciarse un canto de puya realizado entre dos nganguleros por una antigua rivalidad. En ese caso, el mambo no iba dirigido a un “enemigo” imaginario, sino a un enemigo real.

Hacía unos diez años, O’Farrill, en su nsó nganga de La Habana, le había separado un “nfumbe” a una muchacha que había intentado suicidarse. Un ngangulero le había “enviado” este espíritu para destruirla, pues estaba despechado debido a que ella le había rechazado.

Guerra de brujos o guerra de hechiceríaUn dia, O’Farrill fue a cenar junto con varios amigos nganguleros a un restaurante. Allí se encontró con el ngangulero vengativo enemigo de él. Cuando el ngangulero se encontró frente a O’Farrill, le cantó una puya cuyo estribillo decía: “Nsaura tá lo palo asomá”; es decir, que el aura tiñosa está posada sobre un palo observando.

El significado de esta puya era que O’Farrill podía ya darse por muerto, ya que el aura tiñosa (Cathartes Aura), el ave más sagrada de los nganguleros y considerada como el ave mensajera de la muerte, es un ave carroñera como el buitre. O’Farrill le contestó con otra puya, que decía:

“Niña linda, ¿pa qué tanto velorio?,

¿pa qué tanto velorio?…”.

Como consecuencia de aquel encuentro y de los mambos de puya, ambos nganguleros iniciaron una guerra de brujos. Este enfrentamiento no tiene por objeto el demostrar cada uno sus poderes y conocimientos, sino destruir al adversario con hechizos.

Guerra de brujos o guerra de hechiceríaAquella noche, se presenció cómo O’Farrill realizaba un hechizo en una encrucijada próxima al cementerio, haciendo allí mismo el sacrificio ritual de un gato negro.

Aunque no pudo entrevistarse al ngangulero enemigo de O’Farrill, algunos amigos allegados a éste, manifestaron días después que aquella misma noche, había sufrido una embolia y a consecuencia de ello padecía una hemiplejía del lado izquierdo; lo cual, fue relacionado e interpretado por los nganguleros, que había sido debido al hechizo que habla realizado O’Farrill en la encrucijada.

Les recomiendo continuar la lectura de esta serie de artículos extraídos del libro: El Lenguaje Ritual en el Palo Monte Mayombe, que sistemáticamente se han venido publicando todos los lunes, miércoles y viernes, para poder entender el texto en su conjunto.

[1] “Abri kutu lo wiri mambo”, es una expresión ritual muy común en el Palo Monte Mayombe, cuya traducción literal es:”abre los oídos y escucha el canto”. Debe de traducirse como: “presta atención al canto”.

2 comentarios de “Guerra de brujos o guerra de hechicería”

  1. En una guerra hay que armarse de valor, saber virar y aprender de los padrinos cada dia mas, gracias a nsabi contamos con el nfumo Ralph Alpizar que vamos aprendiendo con él muchas cosas más.

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