Shango o Chango dios del trueno

Shango o Chango (Final)

Los fon también adoran a Xeviesó, que en este caso lleva el sobrenombre de Agbolesu (“gran carnero”), con motivo de su animal sagrado. Con toda probabilidad, su culto fue introducido por la madre del rey Tegbesu (cuyo reinado data aproximadamente de 1740 a 1774). Hizo desaparecer al “más antiguo” dios de la tormenta So (Sogbo), de donde proviene su nombre Xeviesó (“So de Xevié”).

Shango o Chango dios del trueno
Shango o Chango dios del trueno

Con anterioridad, en Dahomey se conocía un gran número de dioses de la tormenta. Por eso podía llegar a ser difícil descubrir cuál había provocado la muerte de una persona. Para ello era necesaria una autopsia, para la que sólo estaban preparados y autorizados los sacerdotes. Xeviesó tiene muchas analogías con Shango, el rey del trueno y el rayo de los yoruba, aunque este último pertenece a los dioses terrestres y no a los celestes. Entre los yoruba cuenta con un gran número de seguidores. Su culto desempeña un importante papel en la entronización del rey de Oyó, un antiguo centro de los yoruba. De hecho hay muchas cosas que le ligan al rey. Así, en las ciudades yoruba, cuando un rayo sigue a un trueno se exclama: “¡Bienvenido majestad, larga vida al rey!”.

Como vigilante supremo divino reside sobre el firmamento. En su gran palacio, cerrado con puertas de bronce, tiene numerosos caballos y se entretiene tanto con la caza como con la pesca. Su “hermano” Ogun, el dios del hierro y de la guerra, le fabrica “cadenas de fuego” (rayos) con las que abate a sus enemigos. Shango también es responsable de la caída de los llamados “azotes del trueno”, pequeñas y afiladas hachas de piedra de la prehistoria. Si una casa era destruida por un rayo, se consideraba una señal de que sus habitantes eran culpables. Los sacerdotes de Shango o Chango llevaban a cabo grandes ceremonias de purificación. Para ello debía presentarse sentarse también el príncipe de la tierra, con excepción del jefe supremo de los alafin (“señor de la casa”) de Oyó, y pagar a Shango el tributo que faltaba. Un deber esencial del sacerdote radicaba en buscar la belemnita en cuestión, que se encontraba también en el suelo, cerca del lugar en que había tenido lugar la desgracia.

Shango o Chango dios del trueno
Yaya nkisi malongo Aracelis Mijares

A pesar de que el culto a Shango o Chango ha variado en la forma, él sigue vigilando la moral y retumba en las nubes tan pronto como los pecados de los hombres provocan su enojo. Castiga principalmente a los adúlteros, los mentirosos y los ladrones. Para ello le ayuda su mujer Oya, la diosa del Níger y sus afluentes. Envía peligrosos tornados que arrancan árboles de raíz y destruyen casas. De hecho, Shango es un dios castigador, pero también justo. En Cotonou fue robada una cabra que había sido atada frente a uno de sus santuarios. La había regalado una muchacha “marcada” por él. La culpa de su desgracia la tenía su hermana mayor, que había aceptado dinero de un hombre, lo que según el concepto tradicional es lo mismo que un delito de adulterio. Sin embargo, este hecho no fue saldado. Cuando la joven mujer se negó a devolver el dinero, el hombre timado por la mujer se dirigió al sacerdote de Shango o Chango, para que el dios dictara su justicia. Y lo hizo alcanzando con un rayo a la joven mujer. Al intentar levantar su cadáver, la hermana entró en contacto con lo maligno y Shango marcó su brazo derecho con su pintura. Para alejar de ella el mal, los sacerdotes aconsejaron realizar una ceremonia de purificación, en la que precisamente estaba prevista la cabra. Pero tres jóvenes hermanos se llevaron el animal. Los jóvenes tenían pensado venderla en el mercado, donde fueron capturados y conducidos al santuario. A la madre de los jóvenes le salió caro saldar la deuda; los sacerdotes no sólo pidieron un precio exagerado por la cabra sino otras innumerables ofrendas. Si no hubiera pagado por la libertad de sus hijos, la pérdida hubiera sido mucho más dolorosa, ya que Shango o Chango hubiera matado a los jóvenes por su delito.

Comentarios

  1. cristian 26 Septiembre at 17:56

    kabiosile…chango…mi baba……

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