El nkisi como objeto físico y metafísico.

El nkisi como objeto físico y metafísico.

Una de las discrepancias entre africanistas estudiosos de las tradiciones bakongo y su legado en Cuba es el significado desigual que se atribuye al nkisi como concepto en África y en América. Después de abordar en diferentes artículos la presencia de Congos en Cuba sobre todo en el Departamento Oriental, y continuando con las Lecciones sobre la historia de las creencias conocidas de forma genérica (e inapropiada) como Reglas Congo o Regla de Palo Monte. Continuamos abordando esta temática desde el punto de vista africanista.

¿Cómo era el África de los Congos llevados a Cuba? ¿Cómo eran sus prácticas religiosas? Adentrémonos en estos aspectos, para posteriormente poder retomar el aprendizaje, acriollado o netamente afrocubano.

 

El nkisi como objeto físico y metafísico.
El nkisi como objeto físico y metafísico.

Entre los pueblos bakongo donde el concepto del nkisi se encuentra más extendido se le considera un objeto dotado de características especiales en tanto que un especialista de magia “nganga” actúa para darle forma y significado por instrucciones de un adivino quien mediante su oráculo determina el tipo de material, los símbolos y el momento en el que el nkisi debería tomar forma.

Existen incontables nkisi que no llegan a ser deidades comunitarias, ni siguiera familiares sino que su uso es restringido al individuo que acudió en busca de solución para un problema. Este hecho no relega al nkisi a una importancia menor ya que todo ente mágico se le considera impregnado de una energía derivada de “fuerzas numen” de la naturaleza y por ende con capacidades para ayudarnos a superar nuestros problemas. De esta conjetura que es la que está más aceptada genéricamente por los estudiosos se desprenden varias cosas que me gustaría puntualizar, siempre recordando que no todos los pueblos bantúes poseen nkisi o formas similares de culto, por lo que me refiero a bantúes de procedencia bakongo.

El nkisi en sí mismo no es una divinidad, ni deidad, ni santo en los significados occidentales de los términos, es más, si hubiera que buscar una definición estándar o única para este concepto simplemente no se encontraría y la razón principal de esto es que en sí mismo el nkisi representa muchas cosas que en ocasiones son antagónicas y hasta contradictoras. Nos aferramos a la idea de esquematizar y catalogar todo para de esta forma siguiendo una metodología científica poder explicar las cosas, pero en la mente bakongo esto a veces no resulta muy práctico. En este orden de ideas me gustaría seguir ampliando lo que para mi resulta el concepto nkisi y para ello pongamos primero las cosas en orden.

Los materiales con los que se confecciona un nkisi pueden ser de cualquier tipo o procedencia, mixtos o singulares, porque aunque se tienen en cuenta  para su fabricación no es sus compuesto físico determinante en el momento de atribuirle alguna función. He visto nkisi de casi cualquier cosa sin que esto suponga un problema para sus propietarios a la hora de atribuirles milagros y súper poderes. El objeto físico en sí carece de todo valor mágico.

Recomiendo la lectura del Trabajo final de Grado disponible gratuitamente en Internet, en especial lo referente al nkisi, de Juan Fco. Díaz Cuyás: UNA APROXIMACIÓN AL ARTE AFRICANO TRADICIONAL

Comentarios

  1. amanda castro 22 Marzo at 02:01

    Buenas noches Ralph, interesante reportaje sobre el arte africano,sus diferentes figuras, pareciera que obtienen vida algunos pq es energía, transformada.que se utiliza al prepararlo, los fetiches y al tener fe algo bueno obtienes.

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