Hechiceras convertidas en Lechuzas blancas

Lechuzas blancas

Fue en un houmfort conocido porque albergaba prácticas de hechicería donde por primera vez oí hablar de una secta secreta de hechiceras que podían encarnar su alma en lechuzas blancas, volar por encima de las casas y matar niños de corta edad absorbiendo mágicamente su fuerza vital.

Yo conocía al amo del houmfort, un bokor que tenía fama de lanzar conjuros muy potentes. Me había permitido asistir a diversas ceremonias de magia negra que tuvieron lugar dentro de varios santuarios, cada uno de ellos dedicado a un loa petro con mucho poder y con sed de sangre. Gracias a ello yo había visto el interior de muchos santuarios de su houmfort. Sin embargo, había uno en el que yo tenía prohibido entrar. 

Hechiceras convertidas en Lechuzas blancasUn día, después de haberle visitado durante muchos meses, decidió, sin razón aparente, enseñarme ese santuario. Pobremente iluminada por unas cuantas velas que ardían sobre un pequeño altar, la misteriosa estancia estaba adornada con pinturas místicas y era vigilada desde el interior por un zombi inmóvil que iba armado con un machete atado con una soga alrededor de su cintura, y que estaba sentado junto al poste central. En la mano sostenía una caracola y me dirigió una mirada errática y desprovista de vida. A sus pies y todo alrededor del poste, el suelo estaba repleto de calabazas decoradas con cruces negras, figurillas y artefactos precolombinos de piedra y de terracota, y docenas de tarros de terracota totalmente sellados, vasijas pot-de-téte que contenían el aliento de los iniciados. Lechuzas blancas de gran tamaño colgaban muertas boca abajo y con las alas desplegadas, las patas atadas a una cuerda extendida entre dos paredes del santuario.

— ¿Qué son? —pregunté al bokor, que había permanecido en silencio fumando un cigarrillo tras otro.

—Lechuzas —repuso, exhalando el humo.

—Eso me parecía…, pero como es la primera vez que veo algo así en un santuario, me preguntaba por qué las tiene ahí colgadas.

— ¿Cuántas hay? —-preguntó el bokor.

—Ocho —contesté después de contarlas.

— ¡Mírelas de cerca y diga qué piensa! Las miré con atención.

—Están bien conservadas. ¿Qué ha hecho para que estén así?

— ¡Nada!

— ¿Cuánto hace que murieron? —inquirí, preguntándome qué querría decir el bokor.

—Algunas hace muy poco, otras hace mucho tiempo… muchísimo tiempo.

— ¿Cómo es que no se han corrompido? Con la humedad que hay, tendrían que haberse descompuesto.

— ¡Exacto! Son como los sapos muertos; no se pudren.

—Sí, eso lo sé —Y de hecho sabía que los sapos siempre se secan en lugar de corromperse—. Pero por lo común, los pájaros no se desecan.

—Estas lechuzas son encarnaciones de mujeres. Desgraciadamente, le han dado muerte.

—A quién, ¿a las mujeres?

— ¡No!, a las lechuzas.

— ¿Quién las ha matado?

—La gente del pueblo. Ellos saben que las brujas pueden metamorfosearse en lechuzas; tienen miedo y las matan.

— ¿Qué pasó con las brujas?

— ¡También murieron!

—Pero si estos pájaros son brujas metamorfoseadas, cuando el ave muere volverá a convertirse en bruja.

—No. La bruja en realidad conserva el cuerpo físico; solamente encarna el alma en la lechuza. Pero si la lechuza muere, la bruja, por transferencia, también muere. Sin embargo, la lechuza jamás se descompone.

— ¿Cómo sabe todo eso? —pregunté, aunque ya sabía cuál sería la respuesta.

—Soy el líder de la secta de las lechuzas blancas aquí, en este pueblo. Por este motivo las lechuzas están en mi houmfort.

Cuando una lechuza en la que alguien de mi secta se ha encarnado, es atacada y herida, siempre puede volver aquí guiada por la llamada de la caracola —dijo el bokor señalando al zombi. Entre las muchas historias que al respecto me han contado, he elegido la siguiente, porque el padre Jean Kerboull ya la había investigado antes de relatarla en su libro Voodoo: magie u  religión.

Del libro: Sabidurías de lo Invisible: Chamanismo, Hechicería y Vudú, de Douchan Gersi (1947–2015).

Comentarios

  1. tata eris 31 Diciembre at 02:07

    Aqui en Venezuela si he escuchado de personas que se convierten en gatos .. O los comentarios de las brujas voladoras .. Y otras que tienen el secreto de la invisibilidad

  2. Ralph Alpizar 29 Diciembre at 02:58

    De los gatos y de cualquier otro animal amiga Amanda. Felices fiestas.

  3. Amanda Castro 29 Diciembre at 02:46

    excelente reportaje, igualmente me han comentado que las brujas pueden meterse en los gatos, debo verificar eso y que de esa forma lo vigilan a una persona donde quieren ir a investigar o ver algo, debe haber algún pacto o oración algo para que su espíritu pueda estar dentro del animal o pájaro asignado.

  4. richard nunes 28 Diciembre at 22:46

    tremendo me izo volar la mente esa historia a tantas cosas que uno a escuchado de la lechuza y lo que en todas las religiones representa no en todas las variantes lo mismo pero si es muy mistica y en lo del zombi ni hablar

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