Las enfermedades espirituales.

Las enfermedades espirituales.

Continuamos esta serie de artículos, haciendo referencia a las enfermedades espirituales o físicas y a aquellos nkisi que tienen que ver con la curación de las mismas. Un pequeño análisis muestra claramente una abrumadora similitud entre los “tratamientos” de los nganga-nkisi Kongo y algunas prácticas que los Tata-nganga o Yaya-nganga de la Regla Congo o Regla de Palo Monte utilizan en sus practicas rituales.

  • Ximbindi: su poder curativo se especializa en las enfermedades de la garganta (idongo), y estas se tratan enrollándole en la garganta al Nkisi, un paño triangular de color purpura que contiene hojas, flores y raíz machacadas de una planta especial
  • Ximbindi-Bala: cura la diarrea (mamizi) y para ello se le pinta el cuerpo con sal.
  • Paki Saku: cabeza (ntu) se pinta la cabeza del Nkisi con ciertas hojas.
  • Lu Xita: brazos (mioko) se restriega abundante aceite de palmera en la imagen que representa el Nkisi.
  • Mabiala ma Ndembe: intestinos (ivumu) pegarle al Nkisi con un palo en la cabeza.
  • Mvuatu Mpu: dolores de cuello (nkokoto) aplaudir tres veces enfrente al Nkisi.
  • Kuete Ngundu: cara inflamada (su dindi) echarle en la cara al Nkisi humo de tabaco.
  • Mankaka: locura (songo ntu)  clavar un clavo en el cuerpo.
  • Mboze: partos difíciles (chi si chinda ubuta kó) pintarle a la imagen del Nkisi el abdomen con ají picante.

Las enfermedades espirituales.Para el practicante del Palo Monte, se hace obvio la similitud entre los tratamientos que se dispensan a los nkisi en tierres Kongo para tratar las enfermedades espirituales o físicas y el tratamiento que el Tata-nganga da a su “fundamento” en Cuba. Esto me lleva a plantearme la hipótesis, de que quizás cuando el Tata-nkisi sopla la chamba (bebida ritual a base de ají picante), esparce humo de tabaco o insulta, increpa, desafía, azota con una escoba de palma, con el machete, o con el palo a su “fundamento”, simplemente está aplicando el Principio de Transferencia, con el propósito de revertir el mal que le acongoja, a él o al paciente que le consulta.

Quizás también es este tipo de tratamientos para tratar las enfermedades espirituales el origen de algunos de los “mambos de puyas”  de los que se sirve el Tata-nganga antillano en sus “juego de yimbula” para activar, y trabajar su “fundamento”. Uno de los propósitos de los mambos de puyas es enfurecer al nkisi con agravios y palabras obscenas para obligarlos a que trabajen, se les desafía cuestionándoles su “poder” o capacidad para realizar algo.

Pero el Nganga Nkisi africano, no aplica estos tratamientos solamente para curar las enfermedades espirituales o físicas, sino que, además le sirven para adquirir del nkisi repuestas a otro tipo de peticiones.

Antiguamente en Cuba se trataban algunas nganga enterrándoles “clavos cargados” con el propósitos del “hechizo”, sobre todo a Zarabanda, (deidad que se cree dueña del hierro y por lo tanto patrón de los herreros) de esta nganga me decía el Tata Julio que:

[…“actuaba más rápido” si la pinchabas con un clavo de los antiguos, que se usaban para las casa de cabeza cuadrada y además se le untaba  ají güagüao, y manteca de corojo, con el nombre de las personas en papel de cartucho y a lápiz…] este remedio servía para “separa o destruir” una unión de pareja.

A 7 Rayo se le prendía fula (pólvora) encima y le daban chamba y soplaban candela para que caminara en “24 horas”, para quitar del camino a un enemigo ¡¡¡o varios!!!

A Centella Ndoki se le ponía castigada a sol y sereno durante 21 días, luego de los cuales el Tata-nganga la consultaba sobre el problema que tenía y si esta decía que no lo resolvía, se le volvía a castigar y así hasta que entrar en razón, con la cazuela a veces hay que porfiar.

También a Chola Wengue o Mama Chola, deidad tenido por coqueta y femenina, dueña de las aguas dulces el Tata-nganga, tomaba un trapo de tela de saco de harina cuadrado, y lo pasaba por el piso bien sucio, y ¡¡¡por su cuerpo de tres días sin bañar!!! Luego que estaba apestoso y mugriento el trapo, se lo ponía delante del “fundamento” reflejándolo en un espejo y le decía cuanta cosa asquerosa se le venía a la cabeza, ¡que si mira como estas de sucia y apestosa! ¡Tu tan fina y mírate como una andrajosa! Etc., y te digo yo que cachita caminaba ¡si señor! Y rapidito…].

No dejes de leer la lección anterior: El hábitat del Nkisi.

Comentarios

  1. amanda castro 19 Abril at 05:59

    No me gusta tratar mal a mi nganga, pero cada quien tiene su método, se que aveces se afloja, conseguí un método que me funciona y esta bacheche. Maravilloso nfumo .

  2. orlando subero 12 Abril at 03:36

    Excelente Artículo, Tata

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