brujería Amuletos malignos y muñecas mágicas

La personalidad del sacerdote vudú

El jefe espiritual o sacerdote del vudú se llama houngan si es varón, y mambo si es mujer. Cabe traducir la palabra houngan por sacerdote vudú, pero la traducción más acertada es «sanador de la mente y el cuerpo». Se considera que la mente es lo que  anima el cuerpo; si la mente sufre un desequilibrio, el cuerpo estará descompensado y por tanto enfermo. La principal misión del sacerdote vudú es mantener equilibradas las energías que fluyen entre el cuerpo, la mente, el alma y los loas del iniciado, para crear una armonía entre lo físico y lo cósmico, entre el individuo y lo sagrado, o bien para restablecer el equilibrio cuando éste ha sido perturbado. Para hacer esto, el houngan utiliza plantas y otros ingredientes naturales que repararán el daño causado al cuerpo de resultas de la enfermedad, es decir, del desequilibrio cósmico. Como el chamán, el houngan es un guardián del ritual, un iniciado en el conocimiento secreto y en los misterios. Es sanador, exorcista y adivino; sabe tratar con los invisibles y entrar en su mundo sobrenatural y por tanto es capaz de comunicar con las almas de los difuntos. Según cuál sea su grado de iniciación en el conocimiento secreto (o sea, la aptitud para entrar en el mundo invisible y utilizar la fuerza cósmica), el sacerdote vudú tiene capacidad para valerse de sus facultades psíquicas y para manejar los poderes sobrenaturales. El houngan está capacitado para utilizar la magia en sus obras, pero jamás utilizará la fuerza cósmica con propósitos maléficos, ni utilizará a los loas malignos. Su vida y sus facultades están dedicadas únicamente al bien, ya que su religión quiere alcanzar el mundo sacro. Sin embargo, hay houngans que, tentados por las comodidades materiales, traicionan sus principios. Cuando llega el caso, dejan de ser houngans con todos los principios y valores ligados a su función sacerdotal y pasan a ser bokors, dedicados a la hechicería y al empleo de los loas petro, los espíritus malignos y las almas de los difuntos a fin de ejercer el mal.

El houngan es un patriarca autónomo, en el sentido bíblico de la palabra. Es enteramente responsable del bienestar de los fieles a los que ha iniciado en el vudú; éstos adquieren condición de miembros de la comunidad que frecuenta su templo, o houmfort. Pero además de ser consejero espiritual y protector, el houngan también tiene la obligación de ayudar a los miembros de su comunidad en la vida social: buscarles trabajo, alimentar a quienes padecen hambre, dar cobijo en el houmfort a los que no tienen hogar. A cambio, los miembros de la comunidad le obedecen, pagan sus servicios con lo que pueden y le ayudan durante las ceremonias.

sacerdote vudú
sacerdote vudú

Ser sacerdote vudú significa haber pasado años enteros de estudio y aprendizaje, siguiendo un largo y arduo camino de humildad que conduce hasta la sabiduría y la iluminación. El primer grado en la iniciación vudú es el lavé-téte, una especie de bautismo celebrado cuando el neófito es investido por su primer loa, que recibe el nombre de loa-téte (loa director). En el segundo grado de la iniciación, el neófito ya es un iniciado en vudú, un kanzo o hounsi. Ya está en condiciones de asistir al houngan en algunas  de sus funciones. El tercer grado de la iniciación ya es capaz de hablar con los loas en los estados de posesión —suyos o de otros—, y ello le da derecho a poseer su propio houmfort y a ser jefe de una comunidad, porque ya es houngan. Se procura entonces un asson, una calabaza pequeña llena de vértebras de serpiente que en ocasiones lleva atada una campana. El asson es una especie de bastón mágico, símbolo de su profesión sacerdotal, el cetro de los altamente iniciados, un instrumento de poder sobre los invisibles. Hacerlo sonar le confiere poder para llamar a los loas a su houmfort.  Es frecuente que el houngan prosiga sus estudios para alcanzar grados más elevados de iniciación y conocimiento. Algunos se hacen discípulos de houngans mayores, otros consiguen más conocimientos gracias a su loa-téte. El cuarto grado de iniciación, por ejemplo, es una ceremonia secreta llamada la prise des yeux (la toma de los ojos), en la que el houngan adquiere poderes de clarividencia. A partir de ella tiene la facultad de leer el pasado y el futuro por diversos medios.

Comentarios

  1. juan manuel 20 Diciembre at 16:35

    Un dato interesante, la adquisición de conocimiento por medio de la posesión, algo inter cultural mundial. Raro se me hace, según tengo visto por otras fuentes, que el ohungan cuando hay que castigar a un miembro social por una falta grave, trata con el bokor para que este ultimo ejecute la sentencia. ¿y que bien se saca de cosa mala?. Bendita relatividad.

  2. Aracelis M. 19 Julio at 00:20

    El sacerdote principal del culto vodú es el hougán , versado en esas artes ocultas y que es capaz de “domesticar” a los luases sometiéndolos a su voluntad. Tambien pueden existir sacerdotisas “las mambo” que en realidad son médiums entrenadas capaces de recibir luases. El hougan es por lo general también adivino. Cada hougán puede domesticar o dominar diversos luases de acuerdo con la forma como ha obtenido el control sobre los mismos, estos pueden ser luases racine, que son heredados de un hougán de la familia a la muerte de este y los luases bautizados que se adquieren mediante una ceremonia en la que se somete a dichos seres a la voluntad del hougán.

  3. profnmarchan 16 Julio at 11:11
  4. profnmarchan 16 Julio at 11:10

    Nsala malekun, ya corrijo el link

  5. profnmarchan 13 Julio at 18:18

    En base a este tema, una vez el amigo ralph, me recomendo esta película, la cual es muy buena, y ahora yo comparto con ustedes, busquenla y veanla completa https://www.youtube.com/results?search_query=la+serpiente+y+el+arcoiris+pelicula+completa+espa%C3%B1ol+latino

  6. profnmarchan 13 Julio at 18:16

    Buena informacion !!! Este tema es interesante como todo lo legado por áfrica, y deja la sensación de conocer mas acerca de los loas, y todo ese mundo del vudu, que va mas allá de los famosos muñecos con alfileres de las películas y caricaturas.

  7. Bruno Diaz 13 Julio at 09:41

    Está bueno el artículo me recuerda a unibro que estoy releyendo que en su anterior pagina iso el favor de regalar al público en general por meil del autor charls duncan si mal no rstoy en el el nombre del autor algo que también me impresionó de ese libro la secta de los hombre pajaros

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